Saturados de estímulos, buscamos romper la monotonía a través del grito. Utilizamos la técnica del collage en blanco y negro para generar una estética cruda, donde la anatomía humana y la animal se fusionan en un solo rugido visual.
Resaltar una edición rítmica y frenética que juega con texturas orgánicas y elementos tipográficos para mantener la euforia en cada momento.